Un final que se veía venir, pero que igual duele

El cierre de BioWare, el estudio detrás de Mass Effect, ha dejado a la comunidad de la saga ante una realidad que durante años se temió pero que nunca terminó de asimilarse. Según relata Kotaku, la noticia llegó después de un largo periodo en el que el estudio estuvo bajo la órbita de EA y en el que todavía parecía posible que una nueva entrega de Mass Effect viera la luz. Ese margen de esperanza se ha agotado.

El texto de origen describe cómo, la misma noche en que se conoció la clausura, el autor reinstaló su copia de Mass Effect: Legendary Edition, la remasterización de 2021 de la trilogía original. Al abrir una partida de años atrás, completamente completada, se encontró con una Normandy SR-2 silenciosa: sin correos pendientes, sin diálogos nuevos y con todos los personajes repitiendo sus saludos genéricos. Solo quedaban por delante el asalto a una base de Cerberus y la misión final en la Tierra.

Mass Effect: Universe, el proyecto que nunca llegará

En 2020, BioWare anunció el juego que habría sido Mass Effect: Universe, una entrega llamada a conectar la Vía Láctea con la galaxia de Andrómeda. Según la fuente, el autor de la pieza esperó seis años la posibilidad de regresar a ese universo, y ahora esa posibilidad ya no existe. El artículo señala además que en el proyecto trabajaban varias personas veteranas de la franquicia, aunque figuras como Casey Hudson, Mac Walters o Drew Karpyshyn ya no formaban parte del estudio.

El texto también menciona que las filtraciones sobre lo que iba a ser la quinta entrega de Mass Effect resultaron especialmente dolorosas, entre ellas las que confirmaban que BioWare no iba a canonizar una elección concreta del final de Mass Effect 3, algo que el autor temía desde hacía años. La noticia del cierre y las revelaciones posteriores sobre ese proyecto llegaron con apenas un día de diferencia.

Una serie de despedidas acumuladas

La pieza repasa las distintas ocasiones en las que el autor ya había vivido un duelo por Mass Effect: el final original de Mass Effect 3, el Extended Cut que modificó ese desenlace y el cierre del DLC Citadel con el intercambio entre el comandante Shepard y Kaidan Alenko. A ello se sumó Mass Effect: Andromeda y sus tropiezos, que dejaron la serie en pausa durante varios años.

El artículo también aborda el debate sobre la identidad del estudio tras años de rotación de personal, comparándolo con la paradoja del barco de Teseo. Pese a ello, el autor considera que seguía habiendo suficientes personas vinculadas a las entregas que amaba como para dar un voto de confianza al proyecto.

La certeza de que no habrá nuevas historias

El texto concluye con una reflexión sobre la finitud de los videojuegos y sobre cómo la búsqueda de títulos interminables priva de experiencias únicas como la trilogía de Mass Effect. El autor señala que, tras años de incertidumbre sobre el destino de BioWare, ahora solo le quedan los recuerdos de lo ya vivido y la certeza de que no habrá nuevas vivencias en ese universo. La fuente también menciona que hay una serie de televisión de Amazon en marcha, aunque subraya que, salvo por algunas personas vinculadas a ella como el ex productor ejecutivo de BioWare Michael Gamble, no provendrá de quienes crearon ese mundo.