Un cierre de trilogía de enorme ambición

El debate sobre el final de Mass Effect 3 ha dominado durante años la conversación en torno al juego, pero esa discusión dejó de lado lo que la entrega representó en su conjunto. Según Rock Paper Shotgun, Mass Effect 3 funcionó en la práctica como un compendio de finales: un cierre de decenas de tramas, arcos de personajes y bromas recurrentes de una ambición desmedida.

El medio señala que, aunque existan otros RPG con estructuras más ramificadas y reactivas de forma individual, el cierre mayoritariamente exitoso de una galaxia entera de historias de elección, construidas y seguidas a lo largo de tres entregas en evolución, mostró una audacia y una grandiosidad que ninguna otra serie de tres partes había igualado antes ni, al menos a esa escala, ha logrado después.

Acción y decisiones de alto riesgo

Rock Paper Shotgun destaca también que Mass Effect 3 contó con la acción más intensa de la trilogía y con algunos de sus momentos de decisión de mayor riesgo. La acumulación de recursos de guerra no siempre estuvo tan centrada en el drama de personajes como la preparación para la Misión Suicida de Mass Effect 2, pero el medio subraya que el juego no se juega para hacer subir un número, sino para abrazar o golpear a periodistas, amar o disparar a amigos y salvar o condenar especies enteras.

El artículo menciona además la expansión Citadel, descrita como un contenido volcado en el fanservice, y sugiere que puede considerarse el verdadero último viaje de Shepard.

El cooperativo, una sorpresa duradera

El texto pone el foco en el modo cooperativo de Mass Effect 3, descrito como sorprendentemente entretenido y extrañamente longevo. Rock Paper Shotgun reconoce que su inclusión respondió probablemente a motivos corporativos, pero sostiene que eso solo hizo que sus caóticos enfrentamientos de superpoderes en equipo se sintieran mejores de lo que tenían derecho a ser, con sinergias explosivas entre jugadores y mapas amplios llenos de puntos ciegos que mantenían la sensación de estar permanentemente rodeado.

Las incorporaciones posteriores al plantel de personajes de distintas especies mostraron, según el medio, destellos de la misma osadía que BioWare exhibió en la campaña, alejándose de los arquetipos de soldado habituales hacia portadores de látigos eléctricos, lagartos regenerativos, ninjas teletransportadores y psíquicos asmáticos de menos de un metro. Frente a los shooters cooperativos actuales, que se preocupan por ajustes de equilibrio mínimos en busca de un meta perfecto, el de Mass Effect 3 entregaba, en palabras del medio, una caja de figuras de acción y dejaba hacer lo que se quisiera.

Futuro incierto tras el cierre de BioWare

Rock Paper Shotgun afirma que no ha jugado al cooperativo recientemente, pero recuerda que existe un contingente pequeño y leal que sí lo hace, y confía en que su infraestructura entre pares (P2P) le permita sobrevivir al recorte de EA. El medio lamenta la incertidumbre sobre lo que ocurrirá con este modo y expresa su deseo de que no quede condenado al olvido ni, peor aún, a mods de Legendary Edition generados por IA.