Los remakes de videojuegos siguen siendo populares entre los jugadores porque conectan con la nostalgia de los veteranos y, al mismo tiempo, el boca a boca puede atraer a un público nuevo. GameSpot señala que es un buen momento para repasar los títulos que han fijado el estándar de lo que debe ofrecer una revisita a una propiedad querida, sobre todo después de varios lanzamientos destacados en PC y consolas.

La fuente distingue entre remaster y remake: un remaster toma un juego existente y lo mejora con gráficos más nítidos, diseño de sonido y, con suerte, todo el DLC premium que acompañó al lanzamiento original. Un remake, en cambio, tiene una tarea mucho mayor: debe recrear el atractivo del original, modernizarlo y encontrar la forma de atraer a una nueva generación de fans con una mezcla de sensibilidades clásicas y modernas.

Un repaso a las referencias del género

Según GameSpot, la industria tiene un buen historial con los remakes y la última década acumula numerosas reinterpretaciones de propiedades favoritas de los fans. El medio menciona como ejemplos la nueva dirección que Square Enix dio a Final Fantasy VII con el capítulo Remake de 2020 y su regreso al pasado de PSP con Crisis Core; las múltiples vueltas de Capcom a Raccoon City, que elevaron el listón de los remakes; y la costumbre de Nintendo de convencer al público de pagar dos veces por el mismo juego.

Entre los títulos que la fuente destaca figuran Command & Conquer: Remastered Collection, una remasterización masiva de los dos primeros juegos de la serie, Tiberian Dawn y Red Alert, que conserva la magia nostálgica de la estrategia clásica aunque parte de su jugabilidad pueda sentirse algo anticuada. Crisis Core: Final Fantasy VII Reunion, de 2022, se presentó como una remasterización integral, pero GameSpot considera que este precuela de Final Fantasy VII se acerca más al territorio del remake: mantiene su ADN de PSP, pero reconstruye su sistema de combate para alinearlo con el proyecto actual de Final Fantasy VII y pone el foco en Zack Fair.

Dead Space Remake, de EA Motive, es descrito como un nuevo estándar de oro para volver al pasado: conserva los sustos y el diseño de escenarios del original, añade ajustes medidos y cambios de calidad de vida, y resulta más aterrador que nunca. Demon's Souls, a cargo de Bluepoint para PS5, es una vuelta fiel y técnicamente impresionante a Boletaria que respeta el material original y a la vez encuentra voz propia.

La lista también incluye Dragon Quest I & II HD-2D Remake, que adopta el estilo artístico HD-2D de Square Enix y amplía la narrativa con nuevas subtramas, escenas y diálogos, además de aliviar el grinding de las versiones originales de NES con autoguardado, velocidad de combate opcional, ajustes de dificultad y marcadores de misión. Final Fantasy Tactics: The Ivalice Chronicles recupera el clásico de 1997 con cambios de calidad de vida y se mantiene fiel a un referente del RPG táctico.

Otros nombres citados son Destroy All Humans!, con su humor de invasión alienígena y mecánicas de disparo y movimiento modernizadas; Final Fantasy VII Remake, que según GameSpot evita la comparación imposible con el original y forja su propio camino; Fire Emblem Echoes: Shadows of Valentia, con su jugabilidad táctica y narrativa más enfocada; y Ghosts 'n Goblins Resurrection, que conserva la dificultad del clásico y la combina con el motor RE para renovar su apartado visual.

La fuente también menciona Black Mesa, el remake de Half-Life nacido de un proyecto de fans que recibió el visto bueno de Valve y permiso para venderse en Steam; The Last of Us Part I, que en 2022 elevó el original al nivel técnico de su secuela con cambios menores de calidad de vida; y The Legend of Zelda: Link's Awakening, que Nintendo volvió a poner al alcance de su público en 2019. GameSpot cierra su selección describiendo cada uno de estos títulos como una muestra única de nostalgia, renacida con éxito para una nueva era.