El futuro de Star Wars en el terreno de los videojuegos atraviesa un momento de optimismo, y buena parte de esa esperanza recae en Lucasfilm Games. Según recoge Polygon, la división de la franquicia ha adoptado una postura más abierta sobre quién puede proponer ideas para un galaxy far, far away, y ese cambio de enfoque empieza a dar resultados.

Del acuerdo exclusivo con EA a una era más flexible

En 2013, Lucasfilm Games y Disney firmaron un acuerdo de licencia exclusiva por diez años que permitía a EA publicar juegos de Star Wars. De esa etapa surgieron títulos destacados como la serie Star Wars: Battlefront de DICE y los juegos de Jedi de Respawn protagonizados por Cal Kestis (Cameron Monaghan). Esa exclusividad terminó en 2023, lo que permitió a Lucasfilm Games operar con mucha menos restricción sobre la franquicia.

En una entrevista con The Game Business Show, el ejecutivo de Lucasfilm Games Douglas Reilly habló del éxito de los videojuegos de Star Wars y de cómo ese éxito provino de ser "más flexibles" respecto a quién está dispuesto a escuchar propuestas. Según Reilly, las buenas ideas pueden llegar desde muchos lugares distintos, y añadió que no hace falta ser necesariamente uno de los cinco grandes editores para hacer un gran juego de Star Wars.

Dos estrenos muy distintos en 2026

Polygon señala que, solo en 2026, los fans han recibido dos juegos de Star Wars muy diferentes entre sí. El primero, Star Wars: Zero Company, es un juego de táctica por turnos ambientado en los últimos días de The Clone Wars. Más recientemente llegó Star Wars: Galactic Racer, un corredor arcade por rondas con elementos roguelike que pone a los jugadores en la cabina de su propio speeder mientras persiguen el título de campeón de la Galactic League. Ambos habrían superado ampliamente las expectativas de un público reconocido por su exigencia.

Reilly confirmó además que hay más proyectos en camino de la mano de socios grandes y pequeños, y se mostró convencido de que seguirán sorprendiendo al público. Dado que nadie anticipaba un juego de carreras de Star Wars, la fuente sugiere que cabe esperar más propuestas para jugadores y fans por igual.

Personajes propios en lugar de nostalgia

El enfoque abierto de Lucasfilm Games termina jugando a su favor. Aunque Galactic Racer y Zero Company se apoyan en eventos e ideas ya establecidos en otros lugares, como The Clone Wars y la película precuela The Phantom Menace, nunca dependen tanto de la nostalgia como para que los fans sientan que recorren el mismo terreno. Zero Company se centra en Hawks, alguien decepcionado por el sistema en el que creía y que encuentra consuelo en un grupo de marginados que aprenden a depender unos de otros, todo dentro de una historia de guerra. Galactic Racer es una historia deportiva de carreras de principio a fin, que sigue a Shade y su rivalidad con el piloto Kestar Bool.

Ambos juegos colocan a sus propios personajes y géneros en el centro de la experiencia, una lección que, según la fuente, las divisiones de televisión y cine de la franquicia harían bien en aprender.

La incertidumbre del lado audiovisual

Polygon contrasta este panorama con el de las series y películas. Desde el controvertido estreno de The Rise of Skywalker de J.J. Abrams en 2019, la franquicia ha hecho un esfuerzo evidente por explicar algunas de las revelaciones más cuestionables de la película. The Mandalorian, al menos en su primera temporada, pareció ofrecer un camino distinto, pero en sus temporadas siguientes se interesó más por explicar cómo regresó Palpatine y por las disputas por la sucesión mandaloriana que por Din Djarin y Grogu. Al intentar responder preguntas ajenas a su trama principal, la serie y otros derivados como Ahsoka y The Book of Boba Fett habrían hecho que la galaxia se sintiera ridículamente pequeña.

Star Wars regresará el próximo año con la segunda temporada de Ahsoka. Según los avances, el copresidente Dave Filoni parece dispuesto a responder preguntas que sus otras series, The Clone Wars y Rebels, dejaron abiertas. También hay un optimismo cauteloso en torno a Starfighter, de Shawn Levy, prevista para 2027, cuyo atractivo depende en gran medida de situarse más adelante en la línea temporal de lo que Star Wars ha llegado antes.

La fuente concluye que el enfoque abierto de Lucasfilm Games y el entusiasmo de los fans por títulos como Galactic Racer y Zero Company apuntan a un futuro prometedor para Star Wars, y que ahora corresponde a Disney y Lucasfilm asumir riesgos similares.