Con 89 luchadores y cientos de escenarios, Super Smash Bros. Ultimate pareció alcanzar el techo de lo humanamente concebible en colaboraciones de la industria. Masahiro Sakurai analiza con franqueza los caminos a seguir: o reducir la plantilla apostando por mecánicas radicalmente nuevas, o buscar una transición generacional fluida en el próximo hardware.