Shigeru Miyamoto, el veterano desarrollador de Nintendo que dirigió la creación de títulos clásicos como Super Mario 64 y The Legend of Zelda: Ocarina of Time, considera que el auge de las herramientas de inteligencia artificial generativa no reemplazará necesariamente el talento humano. Sus declaraciones se producen en el marco de un anuncio relevante: el próximo mes se convertirá en el primer desarrollador de videojuegos en recibir la Orden de la Cultura del Emperador de Japón, un reconocimiento de gran prestigio.
Durante una reciente conferencia de prensa dedicada a ese galardón, Miyamoto compartió sus impresiones sobre la IA generativa y su posible uso en la producción de videojuegos, en declaraciones traducidas por VGC. El desarrollador comparó la situación actual con la evolución tecnológica que vivió su generación, cuando las herramientas pasaron de las máquinas de escribir a los procesadores de texto.
Una transición similar a la de las herramientas de escritura
Según Miyamoto, a medida que la tecnología avanzaba y podía encargarse de más tareas consideradas trabajo mecánico, las verdaderas capacidades de un diseñador salían a la luz. El creativo sugirió que algo parecido podría ocurrir con la IA generativa.
Miyamoto también advirtió sobre un riesgo inherente al acto creativo: la posibilidad de que alguien encuentre satisfacción en la labor en sí y crea erróneamente que ha producido una obra de alta calidad. Si el software de IA generativa asume más tareas dentro de la producción de juegos, los desarrolladores humanos podrían tener la oportunidad de reflexionar sobre lo que realmente importa.
La intención individual como valor diferencial
Al repasar diseños del pasado, Miyamoto señaló que algunos se crearon simplemente copiando y pegando, y que ese tipo de trabajo rara vez resiste el paso del tiempo porque carece de la intención de diseño particular de una persona. Para el desarrollador, el proceso creativo depende del propósito individual, con la computadora como asistente de la labor. Por eso cree que, incluso si la tecnología sigue evolucionando y la IA llegara a encargarse de todo, siempre habrá un papel reservado para las personas.
Voces divergentes en la industria
La postura de Miyamoto contrasta con la de otros nombres del sector. Masahiro Sakurai, director de la serie Smash Bros., se mostró menos optimista sobre un futuro dominado por la IA y advirtió que la tecnología generativa podría provocar una oleada de juegos poco originales y poco rentables, aunque consideró que no podrá replicar la creatividad humana.
Nintendo no ha descartado de forma categórica la posibilidad de utilizar herramientas de IA generativa en el futuro. Sin embargo, el ex presidente de Nintendo of America Doug Bowser aseguró el año pasado que los juegos de la compañía conservarían un toque humano, y subrayó que lo que hace especiales a sus títulos son sus desarrolladores, su capacidad artística y su comprensión de cómo juega la gente.
La posición de Nintendo difiere en cierta medida de la de otras compañías del sector. El CEO de Square Enix, Takashi Kiryu, afirmó anteriormente que la empresa sería agresiva en la aplicación de IA. Sega, Capcom, Level-5, Epic Games y otros estudios de alto perfil han admitido haber usado IA generativa de alguna forma, y Xbox incluso abrió una división aparentemente dedicada a experimentar con esta tecnología.



