Las elecciones de medio mandato celebradas el martes en Estados Unidos dejaron un resultado que trasciende la política partidista: los centros de datos fueron uno de los grandes derrotados de la jornada. Según el seguimiento de Data Centers on the Ballot, en 38 de los 39 recuentos ya completados los votantes respaldaron medidas locales destinadas a detener, ralentizar o frenar el ritmo de construcción de centros de datos en sus comunidades.

El fenómeno se extendió por 47 elecciones locales en ciudades y municipios estadounidenses que incluían medidas sobre la construcción de estas instalaciones. De las ocho contiendas que siguen abiertas, los partidarios de nuevas restricciones van por delante en las seis que cuentan con recuentos parciales; en las dos restantes todavía no se han publicado resultados.

Una sola derrota para las restricciones

Hasta el momento de la publicación de la información, solo una medida que habría introducido límites a los centros de datos fue rechazada: en Harwood, Dakota del Norte, los votantes se negaron a aprobar una enmienda a la carta municipal que habría obligado a la ciudad a encargar una revisión independiente antes de autorizar la construcción o ampliación de nuevos centros de datos.

Por qué importa

El respaldo a estas medidas coincide con la preocupación ciudadana por el impacto de la infraestructura que sostiene la inteligencia artificial. Las encuestas a pie de urna de NBC citadas por la fuente indican que el 56% de los votantes de estos comicios consideró que los centros de datos de IA fueron un factor "crucial" o "importante" en su elección de representante al Congreso. Entre los motivos de quienes se oponen a estas instalaciones figuran el costo ambiental, los gastos energéticos y la contaminación acústica.

El resultado electoral añade presión sobre un sector en plena expansión y muestra que la disputa por los centros de datos ya no se libra solo en los tribunales o en los consejos municipales, sino también en las urnas.